Andrea protagoniza un accidente doméstico en la cocina de Gran Hermano al resbalarse con su chacleta de goma y caer de boca sin amortiguar el golpe. Los compañeros la atienden de inmediato pidiendo hielo mientras ella sangra y queda aturdida.
El incidente ocurre durante la gala de eliminación, justo cuando Andrea había bajado de placa el día anterior y se mostraba exultante. La producción la traslada para chequeos médicos con tomografía facial y radiografía de tórax, confirmando que está estable pero bajo observación.
Los testigos describen la caída como impactante, con peso muerto y sin reacción para protegerse. La casa entra en shock y agradece la rápida llegada de los médicos, mientras se evalúa su regreso al juego si los estudios salen bien.
Periodistas en la casa relatan el shock de los presentes y destacan que se trata de un accidente común pero inesperado en el contexto de alta tensión de la gala.