Agostina Páez, la abogada acusada de discriminación en Río de Janeiro por gestos racistas en un video viral, regresó a Argentina tras una decisión judicial que le permitió volver mientras se espera el fallo definitivo. Estuvo con tobillera electrónica, se escondió con pelucas por amenazas verbales en redes y paranoia por supuestos policías y medios.
Contó que inicialmente siguió el consejo de su abogado brasileño de no pedir disculpas para no asumir culpa, pero cambió de postura al entender el dolor causado a afrodescendientes, arrepintiéndose sinceramente tras introspección y charlas. Su nueva abogada, doctora Junqueira, la representa ahora.
Recién llegada, se enteró por medios de un video similar de su padre borracho haciendo gestos racistas, lo que la enojó profundamente y teme que perjudique su resolución judicial en Brasil, que incluye dos años de prisión en suspenso y resarcimiento. Su padre tiene antecedentes por causa de género y ella lo ha "maternado" en conflictos pasados, aunque no aprueba sus actitudes.