En Gran Hermano, Tamara y Pincoy protagonizaron una violenta discusión por una toalla y la secadora, con insultos como "estúpida" y "ridícula".
Tamara empujó a Pincoy al sacar sus cosas de la lavadora, negando el contacto físico pero acusándose mutuamente de escupitajos y tirar café caliente. Pincoy gritó que no tenía miedo y exigió soltar su taza.
La pelea escaló con amenazas y reclamos por toallas limpias, mientras otros participantes intervenían. El informe mostró la secuencia completa de la confrontación en la casa.
Panelistas destacaron la intensidad del episodio, anticipando sanciones y extensiones del debate.