Reza Pahlavi, hijo del último Shah exiliado en Estados Unidos, exigió a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán que deje el poder y detenga crímenes, ante colapso inminente del sistema teocrático tras un mes de guerra y asesinato de Ali Khamenei.
En carta abierta, responsabiliza a cúpula militar por cinco décadas de beligerancia, deterioro económico y seguridad; advierte que resistencia prolongada devastará Irán para futuras generaciones.
Pide preservar infraestructura nacional, económica y cultural esencial para reconstrucción, proponiendo transición ordenada y unidad de patrimonio.
La Guardia Revolucionaria estrenó nuevo sistema antiaéreo creado por jóvenes iraníes que derribó drones estadounidenses.