En su primera Pascua, el Papa León XIV dio un mensaje fuerte y duro desde la Plaza San Pedro ante más de 50 mil personas, pidiendo a iniciadores de guerras que elijan la paz y condenando el odio, la indiferencia y la violencia a los que nos estamos acostumbrando.
La bendición Urbi et Orbi focalizó en la paz mundial, recordando que el mundo está herido por las guerras y que Cristo done la paz, en un contexto de plaza repleta un día soleado de primavera con seguridad extrema e inhibición temporal de internet.
Pamela Francescato desde el Vaticano reportó que en Tierra Santa está vacía, Belén se vacía por la guerra con gente huyendo, el Santo Sepulcro con misa vacía del Cardenal Pizzabala transmitida online, y en Italia alarma por racionalizaciones de kerosene en aeropuertos como Venecia, Milán, Treviso y Bolonia, priorizando vuelos estatales y cancelando cortos desde mayo.
Giorgia Meloni viajó relámpago al Golfo Pérsico a Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes por temor a escasez de combustible ante la guerra alargada iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán con consecuencias devastadoras globales.