Mariano Páez, padre de Agustina Páez, protagonizó un escándalo en un bar oculto de Santiago del Estero al hacer el gesto del mono mientras criticaba al Estado, llamándose empresario millonario, usurero y narco, en medio de un festejo por el regreso de su hija de Brasil.
Páez, empresario de transporte con antecedentes de violencia de género, prisión en 2025 y accidente con alcoholemia, pagó la fianza de 18 mil dólares de Agustina; su pareja Stephanie Budán lo defendió alegando ebriedad tras tres botellas de champán, disculpándose con exgobernador Zamora.
Agustina se desmarcó en redes, repudiando el gesto y afirmando estar en casa con amigos; Stephanie explicó la discusión por supuestos fondos estatales para la fianza, negando intervención gubernamental y justificando las declaraciones por alcohol.
El bar Leblon, con fachada de confitería, coincide nominalmente con lugar de problema de Agustina en Brasil; Páez niega video con IA, pero familia lo expone.