Estados Unidos e Israel atacaron cerca de la central nuclear de Bushehr en el sur de Irán, generando alerta mundial por el riesgo nuclear. Se trató del cuarto incidente en semanas en esa planta, donde un proyectil impactó en las cercanías sin tocar el reactor.
Irán informó a la OIEA que un miembro de su personal de protección física falleció, y Rusia desalojó a operarios que supervisaban la central construida en 1973. Rafael Grossi, presidente argentino de la OIEA, emitió un comunicado llamando a no atacar instalaciones nucleares por el peligro extremo.
El contexto revive la guerra de los 12 días donde se apuntó al programa nuclear iraní, y Grossi es candidato apoyado por el Gobierno Nacional a la Secretaría General de la ONU este año.