Ministros de Economía de España, Italia, Alemania, Portugal y Austria solicitan a la UE un impuesto sobre beneficios extraordinarios del sector energético para frenar alzas de precios, usando ganancias de combustibles fósiles.
Proponen reactivar contribución solidaria similar a la que recaudó 28.000 millones de euros post-invasión rusa a Ucrania; economista Hans Steichmann del Triodos Bank califica como obviedad gravar excesos en crisis.