Desde Raanana en zona central de Israel, el docente argentino Matías Monschei cuenta cómo en días previos hubo hasta 8 alarmas seguidas en 30 minutos antes de Pésaj, con sirenas por misiles iraníes (interceptados por sistema Arrow) y Hezbollah desde Líbano, dejando solo 15 segundos en frontera.
Los misiles de 400 kilos generan partículas que caen en viviendas, Cisjordania y ciudades árabes; la defensa civil pide refugiarse ante posibles escombros pese a interceptaciones.
Monschei describe apoyo mayoritario a la guerra contra Irán por amenaza de 40 años, critica marchas anti-guerra como apoyo a terroristas y régimen iraní, en medio de festividad pese prohibiciones de playas y viajes.
Admite democracia israelí con opiniones diversas, pero ve protestas como descontento contra Netanyahu que fortalece al enemigo.