La misión Artemis II replicará Artemis I pero con cuatro astronautas reales en lugar de maniquíes, midiendo la exposición a radiación, el mayor riesgo sin atmósfera ni campo magnético en la Luna.
La Luna sirve como paso previo a Marte, permitiendo bases lunares para habitar entornos hostiles. La Estación Espacial Internacional aún goza de protección parcial del campo magnético terrestre, a diferencia de la Luna que carece de atmósfera, campo magnético y núcleo como la Tierra que genera esa protección contra partículas solares nocivas.
En Artemis I, los maniquíes registraron datos de radiación para preparar vuelos humanos. La ausencia total de protecciones en la Luna complica la habitabilidad a largo plazo.