Julián Gadano, ex Secretario de Energía Atómica, director de programa nuclear en UN3 de Febrero y especialista, explica en entrevista que el reactor de Bushehr no fue bombardeado directamente sino las inmediaciones, similar a Zaporizhia en Ucrania, desdramatizando pero alertando sobre riesgos accidentales en guerras cerca de centrales nucleares.
Propone proteger centrales como hospitales en guerra, ya que involucran inventarios radiactivos. Diferencia Bushehr (eléctrica, con técnicos argentinos en 70s) de instalaciones militares bombardeadas como Natanz, Fordow e Isfahan (enriquecimiento uranio sin radiación masiva). Sobre 500 kilos de uranio al 60% mencionados por Trump, indica no se justifica pacíficamente, cerca del grado militar (90%), pero Irán carece ahora de instalaciones tras bombardeos.
Estima que con instalaciones intactas Irán estaba a 1-1.5 años de bomba, pero ahora atrasado; ataques a universidades eliminan conocimiento clave, científicos son blancos militares. Israel ve nuclear iraní como amenaza existencial.