El analista internacional Jorge Elba sostuvo que la guerra contra Irán reconfigura el orden global al exponer la debilidad de Estados Unidos bajo Donald Trump, quien no ofrece garantías de seguridad a sus socios árabes y empodera a Irán mientras China emerge como garante fiable.
El cierre del Estrecho de Hormuz genera presión económica que quiebra a la OTAN y permite a Europa negociar directamente con Irán, que podría cobrar peajes en yuanes o criptomonedas para avanzar en la desdolarización, con 2.000 barcos varados y 20.000 marineros afectados.
En Irán, la represión interna del gobierno agrava la crisis social por devaluación e inflación del 50% en diciembre-enero, con protestas reprimidas que Trump y Netanyahu intentan explotar para generar guerra civil. China acelera la desdolarización comercial con países árabes en yuanes y monedas locales.
Estados Unidos se metió en la guerra para recuperar su grandeza vía MAGA mediante extorsión económica, sanciones e injerencia bélica, pero pierde ante la superioridad productiva china, recurriendo a inteligencia artificial y bombas para frenar un mundo policéntrico liderado por el sur global.