Irán lanzó una contraofensiva contra fuerzas norteamericanas e israelíes, confirmando Donald Trump el rescate de un piloto estadounidense caído en territorio iraní y gravemente herido. Israel continúa bombardeando el sur de Beirut y suburbios para ampliar una franja de seguridad en la frontera sur del Líbano, evitando penetraciones de operativos del grupo terrorista.
Imágenes en vivo muestran zonas bombardeadas en la capital libanesa. Paralelamente, Irán atacó infraestructura energética en Emiratos Árabes Unidos, Bandai, Kuwait, refinería en Haifa, y instalaciones de ExxonMobil y Chevron, como represalia por bombardeos previos, según la Guardia Revolucionaria iraní.
Esto genera repercusiones mundiales en precios del petróleo y contrasta con el mensaje pascual del Papa por la paz. Trump insiste en amenazas contra Irán por el Estrecho de Hormuz, anunciando ataques a centrales eléctricas y puentes el martes si no lo abren.
La Guardia Revolucionaria avisa una segunda fase más devastadora. Autoridades emiratíes confirman incendios en plantas petroquímicas sin heridos, pero con pérdidas materiales.