El Ministerio de Defensa de Israel implementó una actualización masiva de su sistema de defensa civil con algoritmos de inteligencia artificial para optimizar alertas de ataques aéreos.
La nueva tecnología procesa datos de radares y sensores en milisegundos, prediciendo impactos precisos de proyectiles y drones, reduciendo falsas alarmas y limitando sirenas a perímetros reales para mantener actividad económica.
Esta respuesta a la saturación de defensas diferencia señuelos de amenazas, similar a usos en Rusia-Ucrania, en medio de ataques iraníes y Hezbollah en Líbano.