Teherán lanza casi a diario misiles y drones contra países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Kuwait, en respuesta a bases estadounidenses que no interceptan todos los ataques.
Estos estados, clientes de defensa estadounidense y europea (incluyendo misiles Patriots franceses), aumentaron gasto militar al 4,3% del PIB el año pasado. Arabia Saudita lidera con 257 mil efectivos y 72.500 millones de dólares en presupuesto, seguida por Emiratos y Qatar.
Sus ejércitos carecen de experiencia pese a equipamiento moderno, necesitando ayuda naval para proteger Estrecho de Hormuz y Mar Rojo.