Irán denunció ataques de Israel y Estados Unidos contra 30 universidades desde inicio de guerra, matando 60 estudiantes y 5 profesores. El ministro de Ciencia calificó las acciones como crimen contra humanidad y violación de derecho internacional.
Los bombardeos afectaron Universidad de Teherán, Isfahan y otras, privando a millones de alumnos de estudios e investigación. Autoridades iraníes compararon atacantes con bárbaros de edad de piedra por dañar infraestructuras científicas.
Expertos señalan que atacar civiles e infraestructuras educativas viola Convenios de Ginebra de 1949.