En Split, segunda ciudad de Croacia en la costa dálmata, se explora el Palacio de Diocleciano, construido en los siglos III-IV por el emperador romano nacido cerca en Salona.
Diocleciano, quien se proclamó hijo de Júpiter, usó el palacio solo 10 años antes de retirarse a admirar el Mar Adriático. El sitio, patrimonio mundial, incluye salas subterráneas, peristilo con columnas egipcias y portón Protirón para saludar al pueblo.
La ciudad antigua rebosa historia romana, ahora con restaurantes, viviendas y tiendas. Vistas panorámicas desde monumentos cercanos, malecón moderno con puertos para cruceros e islas dálmatas, escenario de El Juego de Tronos.
Split combina historia milenaria con vida joven, playas y turismo costero fascinante por ruta o mar.