Frente a sueldos en caída y crisis económica, argentinos venden pertenencias usadas por Marketplace e internet como changas virtuales para sumar ingresos, desde rollos de cable y herramientas hasta autos chocados, ante imposibilidad de llegar a fin de mes.
La tendencia crece por precios bajos vs locales, pero riesgos abundan: estafas sin control, robos al entregar (caso influencer baleado) y pactos en calle sin regulación, exponiendo a compradores y vendedores que confían ciegamente.
Panel discute necesidad vs acumular "basura", con humor sobre heladeras vacías o mesas sin sillas, comparando a sketches clásicos. Emprendimientos nuevos en TikTok e Instagram complementan, aunque falta reclamo post-estafa.