El analista internacional Gabriel Merino describe el derribo del F-15 como un hecho simbólico en guerra asimétrica, comparándolo con la película Alcón Negro, que resalta el poder aéreo estadounidense y muestra que las defensas antiaéreas iraníes persisten pese a especulaciones occidentales.
Merino destaca cómo Irán genera unidad nacional y rechazo al invasor mediante la recompensa al piloto, fortaleciendo su legitimidad política en vez de provocar cambio de régimen.
En el contexto del ultimátum de Donald Trump de 48 horas para abrir el Estrecho de Hormuz o enfrentar "el infierno", Irán lo rechazó como muestra de debilidad estadounidense.