Felipe Núñez, asesor del Ministerio de Economía, recibió más de 373 millones de pesos en préstamos hipotecarios del Banco Nación, mientras Federico Furiase, secretario de Finanzas, obtuvo más de 367 millones y Juan Pedro Hinchaupe pidió 360 mil dólares, en un supuesto festival de créditos favorables a tasas subsidiadas del 6-7% anual a 20-30 años.
Otros casos incluyen a Leandro Massachessi, exjefe de Gabinete de Capital Humano con 418 millones, Yarif Menem, sobrino de Martín Menem de 24 años con más de 200 mil dólares pese a ingresos 50 veces menores, y Lorena Villaverde, diputada con causa por estafa y embargo de 31 millones, a quien un banco rechazó pero igual se lo otorgaron.
Claudio Lozano, exdirector del Banco Nación, califica la situación de indignante e inmoral en el contexto social argentino, con conflicto de intereses por ley de ética pública, ya que funcionarios regulan bancos y acceden a créditos para viviendas premium mientras denostan al Estado; de los 50 créditos más grandes, 34 van a funcionarios.
Se cuestiona la discrecionalidad, si cierran los ingresos y cuotas al 25-30%, posibles codeudores, y si son primera o segunda vivienda; Lozano denuncia dilapidación de recursos del banco público destinado a fomento habitacional para quienes no acceden, no para privilegiados que van a privados.