Ataques con drones iraníes causaron daños graves e incendios en instalaciones petroleras y petroquímicas de Kuwait, según Kuwait Petroleum Corporation, dirigida contra infraestructura civil en el Golfo.
Los ataques responden a bombardeos de EE.UU. e Israel; régimen iraní admitió atacar refinerías, plantas petroquímicas y complejos energéticos en Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait.
En contexto de ultimátum de Trump extendido 48 horas hasta martes para abrir Estrecho de Hormuz, con ataques nocturnos agravando tensión regional y suministro global de energía.