Los procesados Tobillino y Tapia generan una división en el plantel de la selección argentina por su cercanía con figuras como Messi y De Paul, mientras el cuerpo técnico se mantiene al margen.
La foto de un jugador con Chiquita Pie, presidente de la AFA, no cayó bien en el seno técnico porque no les parece correcto ese tipo de proximidad con el presidente de una asociación de fútbol.
El escándalo judicial impide que salgan del país en avión de Faroni, ligado a Sergio Massa, y revive sospechas sobre desvíos en ventas de entradas a la selección.
Hasta ahora solo hay intercambio de opiniones sin mayores peleas entre compañeros.