La novela El Código da Vinci de Dan Brown, bestseller con más de 80 millones de ejemplares vendidos desde 2003, mezcla historia, arte y ficción en una trama sobre el asesinato del curador Jacques Saunière en el Louvre, pistas en la Mona Lisa y secretos de los Caballeros Templarios y el Priorato de Sion.
El Priorato de Sion fue una ficción creada por Pierre Plantard en los años 50, con documentos falsos en la Biblioteca Nacional de Francia, pero Brown lo vincula a los Templarios, surgidos en la Primera Cruzada para proteger peregrinos en Jerusalén, convirtiéndose en banqueros y militares poderosos con apoyo papal y real.
Los Templarios alcanzaron enorme poder económico y diplomático, como en Gisors en 1158, pero cayeron abruptamente en 1307 por orden de Felipe IV de Francia, quien los acusó de herejía mediante tortura para apoderarse de sus riquezas. Brown usa esto para su narrativa de un secreto sobre el Santo Grial.
En La Última Cena de Leonardo da Vinci, Brown interpreta la figura junto a Jesús como María Magdalena, su esposa y madre de su descendiente, formando un "V" como cáliz femenino, aunque historiadores confirman que es San Juan el Evangelista, y el Grial es mito medieval artúrico sin base histórica.
La novela cuestiona el rol de las mujeres en el cristianismo, transformando a Magdalena de seguidora fiel a prostituta arrepentida, pero carece de base evangélica para su matrimonio con Jesús. A pesar de inexactitudes, el thriller cautiva por su misterio y debate sobre historia y fe.