La bodega comunitaria de los amaichas en La Mancha, Tucumán, tercera en el mundo tras Canadá y Australia, surge de la comunidad indígena con tradición de vino patero. Construida hace cuatro años, se inaugura el 1 de agosto en veneración a la Madre Tierra, con forma circular preincaica y mano de obra local.
Producen Malbec de altura y uva criolla propia, cosechada por comuneros que son dueños y obreros. Incluye productores de Catamarca y Salta. Prueban el vino seco rosado con sabor dulzón característico.
Buscan retener jóvenes mediante autodesarrollo y turismo guiado.