Colegios del conurbano bonaerense como en Palomar y Ramos Mejía simularon fusilamientos y eliminaciones con coreografías de pánico tras el tiroteo en San Cristóbal, Santa Fe.
Las imágenes muestran alumnos actuando escenas violentas con armas de fuego falsas en el contexto del ataque donde un chico hirió a dos compañeros.
Panel discute patrones comunes en ataques escolares: edades entre 12-17 años en adolescencia insegura, agravada por exclusión en WhatsApp y bullying, recordando casos previos como Carmen de Patagones y Pan Triste.
Expertos llaman a reflexión para familias, docentes y sociedad, acompañar más a chicos en transiciones y no repetir testimonios prematuros como en Patagones.