En Capioví, Misiones, el pueblo transforma sus calles para Pascua con 10.000 botellas PET recicladas en conejos, zanahorias, mariposas y flores, atrayendo turistas y familias por la ruta 12, igual que en Navidad.
Niños participan en el mundo de los peques pintando cáscaras de huevos reales rellenas de garrapiñada de maní, tradición de inmigrantes alemanes y suizos desde 1920 por el calor que impedía conservar chocolate. Incluye casa del conejo, feria gastronómica y artesanal con huevos decorados como caricaturas.
Úrsula, encargada de la decoración, explica que reutilizan materiales donados por el pueblo, con grupo municipal trabajando todo el año para Pascua, Navidad y vacaciones de julio con turismo rural y raíces culturales.
Artesanos como Norma Verle vacían huevos todo el año, los pintan con óleo tres meses antes y decoran con goma eva vendiendo a mil pesos cada uno. Feria ofrece pan cuca relleno de dulce de leche o membrillo, rosca de Pascua y sorpresas con golosinas.
Visitantes de Posadas, Puerto Piray y Buenos Aires elogian la creatividad, el espíritu familiar y llaman a guardar botellas y cáscaras para manualidades, convirtiendo Capioví en capital de Pascua.