La autopsia determinó que el enfermero Eduardo Altancur de 44 años falleció entre 3 y 5 días antes de ser hallado el viernes en su departamento de Palermo, con olor nauseabundo detectado por vecinos que no actuaron pese a la humedad del 98% y ventanas cerradas.
Lo encontraron sentado en la mesa del living con sangre seca en la boca, sin signos vitales y en descomposición; en la casa incautaron 112 ampollas de drogas críticas como fentanilo, propofol, midazolam, lidocaína, adrenalina y suxametonio, más jeringas, guantes y tres teléfonos.
El caso vincula a las fiestas Propofest con entrada de 3.000 dólares, médicos on call, bombas de infusión y drogas hospitalarias robadas del Italiano y Rivadavia; su amiga Daniela reveló que Altancur estaba sin trabajo, sin adicciones previas y respetado en Gualeguaychú, donde juntan fondos para repatriar restos.
Segunda muerte tras Salazar por falla multiorgánica; hipótesis de sobredosis intencional con cuatro dosis en cuerpo pese a que media dosis induce sueño, posible vínculo sexual, desvíos hospitalarios y redes de anestesiólogos como Fini Lanuce; investigación profundiza en orígenes de fármacos y conexiones.
Edificios tipo Airbnb sin encargados facilitan aislamiento; panel cuestiona indiferencia vecinal y rol de estudiantes de medicina en denuncias.