Un alumno de 18 años ingresó a la Escuela 40 de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta oculta en un estuche de guitarra y disparó durante el izado de bandera a las 7:15, matando a Juan, un chico de 15 años de primer año secundario, e hiriendo a cuatro o cinco alumnos con heridas leves en el patio lleno de 80-100 chicos. El agresor fue neutralizado por el portero tras la estampida de estudiantes que rompieron vidrios y alambrados para escapar.
Testigos como María, alumna de quinto año, relataron miedo a volver, historia reciente de violencia en la escuela con peleas a la salida que obligaron presencia policial, posible consumo de marihuana en el patio y conocidos del agresor y víctima en canchas de básquet. Julián, padre de Nazareno (13 años, primer año secundario, escapó saltando cercas tras oír tiros), describió la conmoción en la ciudad de 15.000-20.000 habitantes donde todos se conocen, mencionó agresiones previas como el caso de Delfina (cara cortada posiblemente originado en escuela) y normalidad relativa pese a robos menores.
El psiquiatra Hugo Marietan analizó similitudes con casos como Junior (2004) y Pancriste, declarados inimputables por episodios psicóticos; aquí premeditación evidente por ocultar arma, diferencia entre psicótico (loco sin conciencia) y psicópata (sin enfermedad, por gusto anormal). Bullying y drogas como marihuana son comunes pero no explican matanzas; se necesitan otros factores, no solo familiares, dada resiliencia adolescente.
Se mostraron videos de bullying al agresor, con actitud de cansancio, exhibidos en redes; padres reportan tolerancia al acoso pero angustia extrema por difusión online. Escuela combina primaria, secundaria y terciario; juez de menores a 110 km en Rafaela, pero justicia local activa. Consternación general en pequeña comunidad amable.