El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que su país prevé retirarse de Irán en dos o tres semanas, argumentando que la guerra ha diezmado al enemigo y que los precios de combustibles bajarán una vez finalizados los combates.
Las bolsas no se calmaron tras el discurso: el Nikkei cerró en negativo y Europa registró pérdidas por el alto precio del crudo y temor a inflación, agravado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los ministros de energía de la UE se reunieron en Bruselas para reforzar la seguridad energética ante la presión sobre el mercado europeo.