Una impactante tormenta de polvo originada en el desierto del Sahara cubrió la isla de Creta, Grecia, con una densa nube anaranjada y rojiza, transformando el paisaje en escenas apocalípticas que viralizaron en redes.
Fuertes vientos trasladaron las partículas a través del Mediterráneo, envolviendo localidades en neblina espesa y tiñendo el ambiente de colores intensos e inusuales, similar a un episodio previo en Australia.