Pablo Tobisino coordinaba pagos de sobornos a árbitros del fútbol argentino a través de mensajes revelados, como 300 mil pesos a Adrián Franklin por un partido de Gimnasia Mendoza contra Vélez y 400 mil a Luis Lobo Medina por favorecer a Tigre contra Mitre de Santiago del Estero.
En chats con Juan Pablo Vico, Tobisino exigía arreglar resultados, expulsiones y corners favorables, como en el caso de Fernando Espinosa que benefició a Racing en el final contra Barracas Central, o Jorge Nelson Sosa en Rosario Central vs Atlético Tucumán. Los pagos se realizaban en efectivo o vía empresas como Malte SRL.
El panel denuncia la inacción judicial, con jueces como Charvay acumulando causas sin avanzar en citaciones a implicados como Pantano y Conte, mientras fiscales como Incardona crean causas paralelas que terminan inhibidas a favor de Charvay.
Se menciona una causa contra Chiqui Tapia por terrenos en Pilar que Charvay rechazó por incompetencia, contrastando con su actual voracidad por casos similares.