Un fortísimo temporal con ráfagas de 100 km/h azotó la noche del viernes la zona norte del Gran Buenos Aires, especialmente Escobar, causando inundaciones, postes y árboles caídos, autos destrozados y cortes de luz prolongados pese a alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional.
En barrio Cementerio, Patricia Mendocinas al 2300, la casa prefabricada de Etelvina quedó destruida: voló el techo por vientos huracanados similares a un tornado. La familia, con su marido repartidor de Mercado Libre y hija de 27 años ambos en Carrefour, perdió todo pero salió ilesa; vecinos, compañeros de trabajo (repositores, cajeros, seguridad) y desconocidos se movilizaron solidariamente para desarmar y recuperar chapas, rejas y aberturas.
Etelvina, cajera en Carrefour Escobar, expresó vergüenza por recibir ayuda pese a ser "el trabajo de una vida" a los 50 años, pero agradeció la solidaridad que incluye colchones y frazadas del municipio. Pasarán la noche en una piecita prefabricada intacta por dirección del viento; piden materiales vía alias y enfatizan reconstrucción con fe.
Rodrigo Porto recorrió barrios Floral y Lomas: zanjas tapadas, techos volados en Av. San Martín (Ruta 25), sin víctimas fatales pero preocupación por electrodependientes y inseguridad nocturna en predios amplios sin guardia fija. Autoridades recomponen servicios; vecinos destacan vientos inéditos en 30-40 años pese a zona arbolada como pulmón verde.
Compañera Gabriela, de inventario en Carrefour, llegó directamente del trabajo con marido para ayudar, definiendo al equipo como "familia" unida en descansos y emergencias, sin dudar en colaborar.