En septiembre de 1972, en la planta Ica-Renault de Córdoba, un cadete en motocarga vio aureola verdosa-azulada con ser de más de dos metros, rostro anguloso como moáis de Isla de Pascua, vestido verde, botas y cinturón plateados, manos blancas yeso, sosteniendo esfera luminosa; moto se detuvo pese a motor encendido.
Otro chofer de camión vio mismo ser flotando: motor apagado, luces cortadas, zumbido fuerte, calor; huyó a guardia. Cinco testigos independientes en ocho días describen igual tipología.
Una vecina en moto vio luz verde atravesando pared de fábrica un sábado madrugada.