El microsatellite Atenea, desarrollado por instituciones argentinas como CONAE, UBA, UNLP, UNSAM, CNEA, BENC e IAR, participó exitosamente en la misión Artemis II de NASA, validando tecnologías en espacio profundo a 70.000 km de distancia durante 20 horas.
Franco Spadaccini, subdirector del proyecto ASTAR de UBA, explicó que el dispositivo de 20x20x30 cm envió datos desde el despegue, estableciendo comunicaciones inmediatas y demostrando precisión orbital argentina, un hito histórico.
La misión culminó con reentrada, generando meses de análisis; destacaron colaboración interinstitucional y futuros proyectos como Messi para hidroponía espacial con INTA y UNPA. Spadaccini, estudiante de 23 años, llamó a jóvenes a unirse al sector aeroespacial sin límites.
Refutaron dudas sobre alunizajes lunares con evidencias científicas como piedras lunares antiguas y láseres de distancia, enfatizando avances globales en ciencia espacial.