El Kremlin se declara aliado de Irán pero evita intervención directa. Fuentes de inteligencia occidental revelan envíos rusos de drones, medicinas y alimentos a Irán poco después del inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos. Rusia admite ayuda humanitaria pero niega inteligencia militar, pese a acusaciones de Ucrania y EE.UU. sobre fotos satelitales de bases como Diego García.
Rusia mantiene relaciones estrechas con Irán vía acuerdos armamentísticos y sortea sanciones occidentales. Trump levantó sanciones temporales al petróleo ruso y cortó ayuda gratuita a Ucrania, favoreciendo a Moscú que rechaza apoyo claro a Irán para no enfadar a Washington.
Putin debate neutralidad y respaldo, criticando violaciones al derecho internacional por EE.UU. Medios rusos comparan la guerra con Ucrania, destacando resistencia iraní. Rusia alista garantías para Irán similar a las que niega a Ucrania, y alerta por ataques a central nuclear Bushehr, pese a sus bombardeos en Chernobyl.
Cooperación incluye Rosatom por 25 mil millones de dólares en reactores iraníes, evacuados operarios rusos, y Corredor Norte-Sur con India para evadir China. Guerra amenaza proyectos pero Rusia apuesta por influencia post-conflicto.