La policía de Israel reprimió violentamente una manifestación pacífica contra la guerra en una arteria principal de Tel Aviv, pese a que estaba autorizada por la Suprema Corte. Los manifestantes pedían el fin de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán y de las respuestas iraníes.
Imágenes muestran detenciones masivas y cargas policiales contra los participantes, que reclamaban paz tras 36 días de conflicto. Medios israelíes destacan la autorización judicial, cuestionando la represión ordenada bajo el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Un profesor argentino presente criticó previamente las marchas, pero el canal muestra el uso de fuerza contra civiles desarmados.