En Mar del Plata, el abandonado balneario Playa Paradise, furor en los 80 por su laguna artificial y esquí acuático, cerró misteriosamente y dejó ruinas con piletas reconvertidas en pista de skate.
El complejo tenía restaurantes, vista al mar, barra central para tragos y grandes piletas, ahora disfrutadas por skaters y familias con mate, sacando fotos en los acantilados ventosos.
Chicos de Buenos Aires disfrutan la pista, considerada una de las mejores del mundo por su vista impresionante. El periodista destaca el buen uso de las ruinas en lugar de abandono total, atrayendo turistas al "lado B" de Mar del Plata.