El peso argentino es una de las pocas monedas que se aprecia frente al dólar pese al conflicto en Medio Oriente, gracias a liquidaciones de exportaciones y colocación de deuda.
Se espera estabilidad con la cosecha gruesa. Esto protege precios internos, aunque importan inflación mundial en petróleo y plásticos.
Luis Caputo indicó que sin compras del Banco Central, el dólar estaría en 1.100 pesos. No se prevé depreciación fuerte hasta junio-julio.