El padre de Agostina Páez, abogado Santiago Eñor, aparece en video posterior a la liberación de su hija de Brasil haciendo el mismo gesto antirracial que ella en Río de Janeiro, por el cual estuvo casi 80 días detenida y a punto de 15 años de prisión.
El video muestra al padre en un restaurante o bar replicando el gesto, burlándose aparentemente de "brazucas"; él negó inicialmente que fuera real, alegando inteligencia artificial y exigiendo coima millonaria para silenciarlo, pese a tener la misma ropa de regreso de Brasil.
Agostina se deslinda en comunicado: repudia el acto del padre, dice que lo ve lamentable, que solo responde por sus acciones, reconoce sus errores, pidió disculpas y se enfoca en reconstruirse tras meses difíciles; relación tensa con el padre, quien puso 19 mil dólares para defenderla pero tiene antecedentes de violencia de género y vínculos controvertidos.
Panel critica la actitud desafortunada del padre, visiblemente alcoholizado, en contexto público grabado; caso judicial de Agostina no cerró, podría requerir regreso a Brasil; familia complicada, con distanciamiento filial notorio.