El padre de Agostina Páez celebró su regreso de Brasil con el mismo gesto racista por el que ella estuvo dos meses y medio impedida de salir de Río de Janeiro, generando polémica, bronca e indignación en Argentina y Brasil.
Títulos en La Nación lo llaman "racismo y provocación, escándalo sin fin"; en Brasil, "tal padre, tal hija" y revisan su historial con acusaciones de violencia de género.