El padre de Agostina Páez, Mariano Páez, realizó un gesto de injuria racial en un boliche de Santiago del Estero, similar al que hizo su hija en Brasil, lo que generó repercusión internacional y preocupación por el acuerdo judicial alcanzado.
Abogados de las tres víctimas brasileñas demandadas por injuria racial expresaron impotencia y angustia al ver el video viral, sintiendo que nadie aprendió nada del caso. Remarcaron que el juez no daría marcha atrás al acuerdo que incluye resarcimiento económico elevado y trabajo comunitario para Páez, pese a la presión social en Brasil.
Mariano Páez envió un audio negando las acusaciones, afirmando estar shockeado por amenazas y extorsiones para no divulgar el video, y que juntó plata con amigos para pagar el acuerdo de su hija. Agostina Páez publicó un descargo repudiando el acto de su padre, aclarando que estaba en casa con amigos y que solo responde por sus acciones, tras reconocer sus errores.
El cronista Diego Ferrar reportó desde el Bar Oculto en Avenida Roca, Santiago del Estero, donde ocurrió el hecho bajo efectos del alcohol durante una fiesta por la liberación de su hija. Su pareja, abogada que lo defiende pese a denuncia previa por violencia de género, atribuyó el gesto al alcohol, mientras surgen versiones de extorsión con 5 millones de pesos.
El juez brasileño homologará el acuerdo en máximo 15 días, pero el video podría influir. Páez no prevé volver a Brasil, y el caso genera indignación por la falta de aprendizaje en un contexto donde no hay privacidad en lugares públicos.