El cabo Omar Liborio llevó de polizón a Tom, un cachorro de nueve meses, desde Junín a las Malvinas en 1982, donde se unió a una brigada antiaérea de 16 soldados.
Tom anticipaba ataques de aviones C-Harrier con su oído agudo, salvándoles la vida hasta el cese del fuego, cuando una esquirla lo mató.
Inauguraron un monumento a Tom en Ascensión hace 12-13 años, réplica en el Museo de Malvinas en Núñez; los 16 soldados se reencontraron en el acto.