El docente argentino Matías Monschei, desde Ranana en Israel, cuenta que en la última semana incrementaron las alarmas por misiles iraníes y de Hezbollah, con hasta 15 sirenas en Tel Aviv y 8 seguidas en 30 minutos antes de Pesaj.
Los misiles iraníes de 400 kilos son interceptados por el sistema Arrow, pero generan partículas que causan daños en viviendas, edificios, Cisjordania y ciudades árabes. Monschei describe una "lotería" ya que apuntan a civiles, a diferencia de ataques israelíes a objetivos militares.
Durante la festividad de Pesaj, la población civil se siente como rehén, sin acceso a playas desde el día 1 de la guerra. Monschei percibe apoyo mayor a Netanyahu en esta "guerra justa" contra amenazas de 40 años, criticando marchas anti-guerra como apoyo indirecto al terrorismo iraní.
Reconoce divisiones sociales previas por reforma judicial, pero ve las protestas como contraproducentes, fortaleciendo a Irán al mostrar debilidad interna.