Tras un Viernes Santo calurosísimo con sensación térmica de 35 grados, salió el sol y llegó el aire frío a la ciudad de Buenos Aires, marcando el otoño.
Las temperaturas se mantendrán hasta el miércoles, con enfriamiento gradual. El domingo tendrá nubosidad variable, 10% de probabilidad de llovizna y máxima de 20 grados.
La noche del domingo será nublada y ventosa con 17 grados. La próxima semana trae un desmejoramiento con lluvias importantes el lunes y martes.