En enero de 1988, en playa La Sirena de Mar del Plata, dos jóvenes vieron humo de colores con un ser de un metro flotando, pelo como Tío Cosa marrón claro luminoso, ojos cuadrados rojos brillantes. El amigo se cubrió asustado; el ser desapareció y surgió ovni grande con siluetas hacia el mar.
El testigo Fuster perdió tiempo (de 1:30 a 6:00 am), llegó con vómitos. Madre notó alteración. Relacionan con otros seres peludos: Jorge de la Puente en San Luis, entidad sobre pileta en Casa Blanca con ojos amarillos, aspecto animaloide.