La selección italiana de fútbol quedó fuera del Mundial por tercera vez consecutiva al perder 1-0 en penales contra Macedonia del Norte, en un fracaso estructural que genera bronca masiva en el país.
Renunciaron el presidente de la Federación Italiana Gravina, el DT Rino Gattuso y Gigi Buffon como jefe de delegación. Hay crisis política con pedidos de "se vayan todos" y un interino Stefano Baldini hasta junio.
En las calles de Roma, fanáticos lloran la eliminación, critican la falta de jugadores de élite como Baggio o Del Piero, el alto costo del fútbol infantil convertido en negocio de élite y proponen volver al "potrero". Generaciones jóvenes nunca vieron a Italia en un Mundial.
Comparan con Argentina: admiran a Scaloni y la AFA pese a problemas de Tapia con justicia, contrastando con la estabilidad argentina que ganó todo. Critican presión psicológica y miedo en jugadores italianos como Arretgui.