La Knesset aprobó con 62 votos a favor y 48 en contra una ley que permite imponer la pena de muerte a palestinos culpables de terrorismo, impulsada por el ministro Itamar Ben-Gvir.
La norma se aplica sin solicitud de fiscales ni unanimidad, extendida a tribunales militares en Cisjordania. Ben-Gvir declaró que quien quite una vida perderá la suya.
La presidencia palestina condenó la ley como violación del derecho internacional humanitario. Israel abolió la pena de muerte para delitos comunes en 1954, última ejecución en 1962 contra Adolf Eichmann.