El Banco Nación otorgó créditos hipotecarios y prendarios por montos millonarios a funcionarios y legisladores cercanos al gobierno de Javier Milei, en un escándalo que revela privilegios para la "casta" que el oficialismo criticaba.
El diputado Esteban Paulón denunció préstamos exorbitantes como 530 millones de pesos a Ignacio García Arezka, 520 millones a otros, 470 millones a Felipe Núñez, 440 millones a Leandro Massachetti y 410 millones a Federico Furiase, entre varios casos que suman unos 10.000 millones de pesos o 7 millones de dólares.
Estos créditos se dieron a tasas subsidiadas con 2 puntos menos de interés para empleados y funcionarios públicos, superando scoring crediticios y financiando hasta el 100% de propiedades de lujo, mientras la gente común enfrenta requisitos estrictos y se endeuda para sobrevivir.
Paulón destacó casos como el de Mariano Campero, diputado que cambió voto en ley jubilatoria y obtuvo 320 millones, y Juan Pablo Carreira con 112 millones, cuestionando la ética en un país con déficit habitacional y recortes sociales.