Una familia de Río Negro cultivó tabaco durante años, sufriendo explotación por una empresa que los mantenía endeudados pese al duro trabajo manual. En 2012 conocieron a Jesús en la Iglesia de la Gracia y el Pastor Carlos les aconsejó dejarlo por ser prosperidad que mata.
Decidieron obedecer Dios, plantando frijol nutritivo en vez de tabaco mortal. Enfrentaron dificultades financieras pero prosperaron: compraron tractor en 2014, expandieron a 11 fanegas (266.200 m²) de maíz y soja, adquirieron retroexcavadoras, camión, auto cero km y criadero de peces sin deudas.
Dios bendijo con 5 hijos tras infertilidad, incluyendo Isabel (2012) y Gabriel (2017). Ahora son prósperos, felices y saludable, patrocinadores fieles, demostrando que obedecer la Palabra trae bendición verdadera.