Estados Unidos reconoció el derribo de un F-15 en territorio iraní, con el piloto rescatado por comandos, mientras Irán derribó otro avión y un helicóptero de rescate según Sky News. El analista Andrés Repeto describió esto como un golpe a la superioridad aérea estadounidense, contradiciendo afirmaciones de dominio total del cielo.
La situación genera guerra real y de información, con Irán ofreciendo recompensas por pilotos vivos y posibles secuestros que impactan el orgullo estadounidense. Repeto comparó con películas como Black Hawk Down y advirtió sobre riesgos de invasión terrestre en un terreno escarpado, con Trump preparando tropas pese a oposición interna.
Trump enfatizó el control del Estrecho de Ormuz para petróleo, golpeando a China, pero enfrenta críticas por subestimar la resistencia iraní y destituir generales disidentes. Analistas ven un régimen iraní radicalizado bajo la Guardia Revolucionaria, controlando uranio enriquecido y exportando terrorismo.
Israel ve el conflicto como supervivencia estatal contra amenazas iraníes, beneficiando políticamente a su premier. EEUU atacó infraestructura civil como puentes, potencialmente uniendo a civiles contra ellos pese al deseo de libertad y represión interna del régimen.
Discusiones sobre guerra mundial con Rusia apoyando Irán, OTAN debilitada por Trump, y riesgos para elecciones EEUU por economía y bajas.